Legales
Política de privacidad
Conforme a la Ley N° 18.331 de Protección de Datos Personales de Uruguay.
El texto en español es la versión vinculante; existe una traducción de cortesía al inglés en esta misma dirección.
- 1. Responsable del tratamiento
- 2. Qué datos recogemos
- 3. Para qué los usamos
- 4. Tus derechos (Ley 18.331)
- 5. Seguridad y conservación
- 6. Encargados de tratamiento
1. Responsable del tratamiento
Carlos Alexander Carvajal Rodriguez es el responsable del tratamiento de los datos personales que recogemos a través del sitio y la aplicación. Responde por ellos a título personal. Esos datos personales se guardan en una base de datos de la Plataforma, de la que también es responsable. Su domicilio es Avenida Pérez Butler Mz 54 S 4, El Pinar, 15800, Ciudad de la Costa, Canelones, Uruguay. Cadmo (en adelante, «la Plataforma») es el nombre del servicio.
Esta cláusula habla de tus datos y de los de tu empresa. Los datos de tus clientes y de tu personal, que cargás vos, tienen su propia cláusula en los Términos. Podés escribirnos a hola@cadmo.uy.
2. Qué datos recogemos
Recogemos únicamente los datos necesarios para prestar el servicio: nombre, correo electrónico, datos de tu empresa (nombre, y opcionalmente RUT, teléfono, departamento y logo), y los datos de negocio que vos cargás (presupuestos, clientes, inventario, personal y horas). Si entrás con Google, entre esos datos queda el identificador que Google le asigna a tu cuenta. Cuando invitás a alguien a tu cuenta, guardamos la dirección de correo electrónico a la que mandás la invitación.
También registramos la actividad de tu cuenta con fines de seguridad y auditoría (incluida la dirección IP) y métricas de uso de la IA (incluida la duración de los audios). Conservamos esa actividad para los mismos fines de seguridad y auditoría. La dirección IP la destruimos siempre al poco tiempo de registrarla, y siempre en el mismo plazo; el resto de esa actividad puede durar lo mismo, o más, según de qué se trate.
Y llevamos un registro de lo que vas haciendo con tus presupuestos: cuándo armás uno, cuándo lo modificás y cuándo lo duplicás, quién de tu empresa lo hizo y cuánto tardó cada una de esas veces. También anotamos cuándo nos decís lo que te salió una obra, y quién de tu empresa lo hizo. De lo que escribís adentro no guardamos nada en ese registro. Eso sí, el texto con el que armaste el presupuesto —lo que escribiste o dictaste describiendo el trabajo— lo guardamos junto con ese presupuesto, para poder buscarte precios de tus barracas si más adelante le agregás una línea. Los pagos se procesan en Mercado Pago; nunca almacenamos números de tarjeta.
3. Para qué los usamos
Para operar tu cuenta, generar tus presupuestos —y, si lo autorizás, para que la inteligencia artificial procese las descripciones de trabajos y las fotos que envíes; podés no autorizarlo y seguir armando presupuestos a mano—, cobrarte la suscripción, enviarte correos transaccionales y darte soporte. Si elegís contestarlas, también usamos dos respuestas opcionales: cómo te enteraste de Cadmo, para entender por dónde nos encuentran las empresas, y por qué cancelás la suscripción, para mejorar el producto.
Si lo autorizás, también podemos usar únicamente estos datos de tu empresa: los precios unitarios y las cantidades de tus presupuestos, los precios de tu lista de materiales, los márgenes que aplicás, lo que te cuesta la hora de trabajo, los departamentos donde trabajás y los trabajos que presupuestás. Podemos sumarlos a los mismos datos de otras empresas que usan Cadmo para elaborar valores de referencia de precios, costos y márgenes, y esos valores de referencia podemos mostrártelos a vos y también a esas otras empresas.
Para esto no usamos los textos que escribís, ni las fotos, ni los datos de tus clientes, ni los datos de tu cuenta o de tu facturación, y ningún valor que mostremos identifica a otra empresa. Es opcional: no lo hacemos sin una autorización tuya, que te vamos a pedir aparte de las demás, y podés no darla y seguir usando Cadmo igual. Si la das, podés retirarla cuando quieras, y de ahí en adelante dejamos de usar los datos de tu empresa para esto. No vendemos tus datos ni los usamos para publicidad de terceros.
4. Tus derechos (Ley 18.331)
Tenés derecho a acceder, rectificar, actualizar, incluir y suprimir tus datos. El titular de la cuenta puede, desde Ajustes, descargar los datos de la empresa en formato JSON y eliminar la cuenta. Los registros que ya eliminaste dentro de la app quedan fuera de ese archivo. Si sos el titular, lo que podés hacer desde Ajustes no es todo lo que podés pedir: escribinos a hola@cadmo.uy para ejercer tus derechos. Si no sos el titular, escribinos a hola@cadmo.uy para ejercer tus derechos.
Si te quitan del equipo de una empresa y a los 30 días no estás en ninguna otra ni tenés una invitación vigente, destruimos tu usuario; las cuentas con las que operamos la Plataforma quedan fuera. Si eliminás la cuenta, a los 30 días destruimos definitivamente los datos de tu empresa; dentro de ese plazo podés arrepentirte escribiéndonos, y después pueden quedar registros internos de la cola de tareas del sistema, que se borran a los 30 días de terminar la tarea, o a los 90 días si termina con error.
Si eliminás un registro dentro de la app, deja de aparecer en tus listados y lo destruimos a los 30 días, con cuatro excepciones: las obras, los materiales, los artículos de inventario y los registros del personal se conservan mientras tu cuenta esté activa, porque las horas, los precios y los movimientos de stock cargados sobre ellos se siguen sumando en los totales. Si otro registro tuyo todavía necesita un dato de una persona para seguir diciendo lo mismo, ese dato se conserva.
Por eso el nombre de un cliente queda en los presupuestos y las obras que ya hiciste. Cuando el registro que eliminás es el de una persona del personal, se borran su nombre y su tarifa actual, y esa acción no se puede deshacer; quedan su oficio, las horas que ya tiene cargadas y la tarifa con la que se calculó cada hora, porque esas horas son parte de lo que costó la obra y así los totales de tus obras no cambian. Ese registro sigue apareciendo en tus listados, sin nombre, mientras tu cuenta esté activa. Ese historial se destruye junto con el resto cuando eliminás la cuenta. También podés reclamar ante la Unidad Reguladora y de Control de Datos Personales (URCDP).
5. Seguridad y conservación
Las contraseñas se almacenan con hash seguro, las sesiones usan cookies protegidas y los datos viajan cifrados (HTTPS). Hacemos copias de seguridad automáticas. Conservamos los datos mientras tu cuenta exista; si dejás de pagar, la cuenta pasa a solo lectura pero tus datos no se borran.
6. Encargados de tratamiento
Usamos proveedores de infraestructura (alojamiento, base de datos, almacenamiento de archivos, envío de correos y procesamiento de IA) que tratan datos por cuenta nuestra bajo contrato. Los pagos los procesa Mercado Pago conforme a sus propias políticas. Sí hay transferencias internacionales de datos, y ocurren en dos momentos distintos. Desde que la cuenta existe, el sistema corre en servidores ubicados en Estados Unidos.
En ese primer momento son cuatro servicios, y cada uno recibe una cosa distinta: el que mantiene la aplicación andando, la base de datos donde queda tu información, el almacenamiento donde va el logo de tu empresa y el que manda los correos que te llegan a vos. Lo que hacen es guardar esos datos, mostrártelos cuando entrás y borrarlos cuando corresponde. Trabajan por cuenta nuestra, siguiendo lo que les indicamos, y no los usan para nada propio.
Esto es parte del servicio y ocurre aunque nunca uses las funciones de IA. Aparte, cuando usás las funciones de IA, el texto y las imágenes que enviás para eso se procesan en servidores de Estados Unidos: para eso te pedimos una autorización antes de la primera vez, y la podés retirar cuando quieras desde Ajustes. Retirar esa autorización detiene el uso de la IA; no detiene el resto del servicio. Si tenés barracas cargadas, en ese envío va también el nombre de cada una: si no diste ese permiso, no va.
Lo que vos tenés anotado de esa barraca —el teléfono, el WhatsApp, tus notas— no va: en ese envío no hay dónde ponerlo. El nombre y lo demás no llegan al almacenamiento de archivos ni al servicio de correo. El presupuesto es otra cosa, y ahí decidís vos. Podés hacer que el nombre de la barraca salga impreso en el presupuesto que le pasás a tu cliente: viene apagado, y lo prendés presupuesto por presupuesto. Si ese nombre le llega a tu cliente, le llega porque vos lo pusiste ahí.
Si en vez de escribir preferís hablar, lo que sale de acá es la grabación misma: el audio, antes de que exista ningún texto. La recibe AssemblyAI Inc., una empresa de Estados Unidos. Se la mandamos solo para pasarla a texto, y ese texto es la descripción del trabajo con la que armás el presupuesto. No usamos la grabación para nada más. Para eso te pedimos una autorización aparte, antes de la primera vez. Nosotros no guardamos la grabación en ningún momento: nos queda cuánto duró y el texto que salió.
Se manda una sola vez y no la volvemos a mandar. Tampoco les pedimos que identifiquen quién habla. En la grabación va tu voz y también la de cualquiera que esté hablando al lado tuyo en la obra, aunque esa persona nunca haya usado Cadmo. Si después usás las funciones de IA con esa descripción, lo que dijo esa persona viaja dentro del texto que enviás. Por los datos de otras personas que quedan en la grabación o en ese texto, mirá los Términos.
Si AssemblyAI nos devuelve una referencia de la transcripción, pedimos que borren ese texto cuando termina el proceso, salga bien o salga mal, pero no podemos confirmar que se haya hecho. Preferimos decírtelo antes que prometerte algo que no podemos verificar. Esta autorización es aparte de la de la IA y aparte de los Términos: la podés retirar cuando quieras desde Ajustes, y seguís usando el resto del servicio. Retirarla vale para las grabaciones que vengan después; de una que ya se mandó, no la podemos borrar y no podemos saber qué pasa con ella.
Por los datos tuyos y los de tu empresa no te pedimos un permiso aparte, y no es un descuido: la ley lo trata como algo necesario para cumplir el contrato que tenés con nosotros (Ley 18.331, artículo 23, literal B). Sin esos servicios no hay sistema, así que no es algo que se pueda apagar. Con los datos de otras personas que cargás —el nombre y el teléfono de un cliente, los datos de alguien del personal— la situación no es la misma, y te la contamos como es.
Los datos de un cliente tuyo o de alguien de tu personal van solamente a dos de los cuatro servicios: la base de datos y el que mantiene la aplicación andando. No van al almacenamiento de archivos ni al servicio de correo. Ahí se guardan, se muestran cuando entrás y se borran cuando corresponde, en las mismas condiciones que el resto. Hay otro dato de otra persona que cargás: la dirección de correo electrónico a la que mandás la invitación cuando invitás a alguien a tu cuenta.
Esa dirección no es uno de esos datos. Va a tres de los cuatro servicios: la base de datos, el que mantiene la aplicación andando y el que manda los correos, porque la invitación es justamente ese correo. Esos servicios corren en servidores ubicados en Estados Unidos. La diferencia está en la razón legal. La Ley 18.331 tiene una lista de motivos que, por sí solos, habilitan a mandar datos afuera del país, y ninguno de esos motivos alcanza a los datos de un cliente tuyo ni a los de alguien de tu personal.
Queda un camino que pasa por pedirle una autorización a la URCDP, y no lo tenemos hecho. Así que para esta parte hoy no te podemos nombrar un motivo legal. Preferimos decírtelo antes que citarte un artículo que no corresponde. Mientras tengas la cuenta abierta los datos están allá, y el tiempo es el mismo para los cuatro servicios del primer momento, lo tuyo y lo de las otras personas: los plazos de conservación y de borrado son los que figuran en los puntos 4 y 5. Que los servidores estén en Estados Unidos no los cambia. No es un envío puntual, es dónde viven los datos mientras usás Cadmo.